Guía
Presentarte a una residencia artística
Última revisión:
¿Buscas tu próxima residencia? Esta es nuestra guía paso a paso: encontrar el programa adecuado, preparar la solicitud, enviarla y saber qué hacer con el resultado.
Quien se haya planteado presentarse a una residencia sabe que es una tarea intimidante. Puede que te sientas estresada, perdida, desbordada, inquieta, o todo a la vez. No estás sola.
¿Cómo saber por dónde empezar, cómo avanzar y, una vez enviada la solicitud, qué hacer después? Esta guía está para ayudarte a sostener el proceso.
Encuentra la residencia que te conviene
Puedes empezar recorriendo la sección de oportunidades de ArtConnect, para encontrar residencias y convocatorias abiertas.
Otra buena forma de descubrir programas es preguntar en tu entorno por qué residencias han pasado las artistas que conoces o admiras. O visitar webs de artistas, mirar sus CV y detectar las residencias que hicieron en distintos momentos de su trayectoria.
¿Eres elegible?
Antes de dejarte absorber por la preparación de la solicitud, fíjate en los requisitos de elegibilidad del programa. Algunos ponen restricciones de región, nacionalidad, edad, disciplina o etapa de trayectoria. Tu tiempo y tu esfuerzo tienen valor: no los desperdicies. Filtrando la lista de oportunidades en ArtConnect ya evitas ver las que no te corresponden según tu lugar de residencia.
¿Quién ha participado en el programa?
Mira quiénes son las artistas en residencia, actuales y recientes, y qué trabajo hacen. Es una muy buena forma de situar dónde estás y de preguntarte si ese programa conviene a tu práctica y a tu momento.
¿Hay tasas?
Si hay tasas, la residencia debería indicar qué incluyen. Si los detalles quedan vagos o no hay información clara, es una señal de alerta: mejor seguir buscando. Si las tasas te parecen razonables pero no tienes presupuesto, puedes intentar conseguir financiación complementaria.
¿La duración es viable?
Las residencias varían en duración, y muchos programas piden pasar allí la mayor parte del tiempo. Eso significa que quizá tengas que dejar en suspenso otros compromisos laborales durante ese periodo. Asegúrate, por tanto, de que sea practicable y de que merezca la pena.
¿Qué entorno necesitas para avanzar?
Cada una trabaja de forma distinta. ¿Necesitas un entorno tranquilo, sin distracciones, casi un retiro? ¿O más bien acompañamiento, intercambio y actividades en común? ¿Un poco de ambos? ¿Qué estudio, qué equipos, qué recursos necesitas? Todo eso importa al decidir a qué programas presentarte.
Infórmate sobre el programa
Haz los deberes. Entra en la web y mira la historia del programa. ¿Tiene un planteamiento o una misión particular? ¿Cuáles son sus valores? ¿Cómo son las instalaciones? Mira el entorno, los convenios y la red local.
Piensa qué te hace querer participar, qué trabajo podrías hacer allí y por qué serías una buena elección. Ese vínculo con el programa no solo importa para ti: importa también para tu solicitud.
Lee la solicitud con atención
En muchos casos, las solicitudes incompletas que no siguen las bases se descartan directamente. Por eso hay que leer con atención el reglamento, las preguntas y los requisitos. Cada solicitud es distinta.
Comprueba los requisitos de formato
Algunos indican límites claros de palabras o caracteres para el statement artístico, el proyecto o la carta de motivación. Ten en cuenta que no siempre hace falta llegar al límite, pero ten mucho cuidado de no pasarlo.
Los requisitos varían también en cuanto al número de imágenes, vídeos o muestras de texto que puedes adjuntar, y al peso de los archivos. Lee y relee todas las condiciones: no quieres quedarte fuera por un detalle formal.
Apunta el plazo
Esto es decisivo: apunta la hora y la fecha exactas del cierre, con su zona horaria. Fíjate en dónde y cómo hay que enviar la solicitud. No quieres hacer todo ese trabajo para perder el plazo.
Y sobre todo: no tengas miedo de preguntar
Si algo te parece confuso, no tengas miedo de preguntar. Los datos de contacto para dudas sobre la solicitud suelen estar a la vista.
Prepara tu documentación
Actualiza tu presencia en línea, por ejemplo tu perfil y tu portafolio en ArtConnect.
Algunas solicitudes piden un enlace a tu web. Incluso cuando no lo piden, conviene comprobar que está al día y que tus imágenes están bien ordenadas y tienen buena calidad.
Lo mismo vale para tus cuentas en redes sociales. Allí donde tengas presencia en línea, cuida la presentación.
Construye un portafolio sólido
Si tienes que enviar un portafolio, usa imágenes, vídeo y sonido de calidad: reedita o rehaz los archivos si hace falta. La selección y la calidad de las muestras que aportas son decisivas para tu solicitud.
No se trata solo de elegir ejemplos fuertes, sino también de cuidar la coherencia del conjunto. Muestra cierta variedad en tu práctica, pero ten cuidado de no dar la impresión de ir en todas direcciones.
¿Tienes dudas? Mira nuestra guía Cómo hacer un portafolio de artista.
Elige bien a quien te recomienda
A veces se piden referencias o cartas de recomendación. Si son cartas, contacta pronto con quien va a escribirlas y dale tiempo suficiente para prepararlas. Elige con criterio: debe ser gente que te conozca bien o que haya trabajado contigo.
Los programas de residencia quieren saber cómo trabajas sola y con otros. Así que no elijas al crítico de arte de renombre que te cruzaste una vez en una inauguración y con quien intercambiaste un contacto.
Escribe una solicitud a medida
No seas vaga, repetitiva ni innecesariamente complicada al describir tu proyecto o tu obra. Quieres captar la atención de quien lee, y rápido. Quienes revisan tu solicitud tienen muchas más que leer: ve directa al asunto.
Los procedimientos y los requisitos cambian de una solicitud a otra, y siempre debes ajustar tu propuesta al programa o a la organización concretos. Muestra que estás implicada y realmente interesada. No debe parecer un envío masivo.
Empieza con un resumen breve
Ese resumen debe describir con claridad y brevedad el proyecto en el que quieres trabajar durante la residencia.
Incluye información de contexto
Di en pocas palabras quién eres y qué haces. ¿Qué trabajo has desarrollado ya en este ámbito?
Sé clara sobre el objetivo del proyecto
Explica por qué esa organización y ese programa te conciernen. ¿Por qué hacer este proyecto en ese lugar concreto? Aquí es donde la investigación que hiciste sobre el programa resulta útil.
Expón tu método
Da un plan y un calendario claros. Precisa los recursos, las instalaciones, el acompañamiento o los colaboradores que necesitarás para llevarlo a cabo.
Pide que te lo revisen
Nos ha pasado a todas: pasas horas mirando la misma solicitud, estás agotada, estresada, y en algún momento nada tiene sentido. Entonces ya no te queda la paciencia necesaria para comprobar que tu solicitud es clara y coherente.
Pide a dos o tres amigas y colegas de confianza que miren tu documentación. Varias miradas aportan perspectivas nuevas. Te ayudará a detectar lo que hay que aclarar o apretar.
Revisa y envía
Comprueba y revisa toda tu documentación una última vez. ¿Está todo? ¿Has seguido las bases? ¿Quedan erratas o incoherencias?
Cuando todo esté a punto, por fin toca enviar.
Mira cómo se anunciarán los resultados
Ya está, y eso es mucho. Montar una solicitud es la ocasión de ordenar tus ideas sobre tu propio trabajo y, sobre todo, de organizarlas y presentarlas de forma estructurada y eficaz. Es una destreza que sirve.
Ahora, no te quedes pendiente de la espera. La solicitud está enviada: pasa a otra cosa.
Apunta cuándo y dónde podrás conocer los resultados. Algunos programas no avisan directamente, sino que publican en línea la lista de seleccionados: no dejes de mirarlo.
Ya hay resultados. ¿Y ahora?
Si te seleccionan
Primero, enhorabuena. Acuérdate de documentar tu estancia y los proyectos que desarrolles allí. Importa para ti, pero compartir tu experiencia también ayuda a otras. Y servirá para futuras candidaturas.
Si te rechazan
No te desanimes: le pasa a todo el mundo. Aprovéchalo para aprender a mejorar tus solicitudes o para encontrar otros programas que te convengan más. Y vuelve a intentarlo.
Muchos programas advierten de entrada de que no pueden dar comentarios individuales. Si no es el caso, tómate el tiempo de escribirles y preguntar qué podrías haber hecho de otro modo. Puede que incluso te recomienden otro programa más adecuado.
Algunos te invitan a presentarte de nuevo al año siguiente, otros dejan claro que buscan otro perfil. O puede que solo consideren a una candidata o un proyecto una vez. De nuevo, si tienes dudas, pregunta.
¿Y por qué no mirar los perfiles de quienes han sido seleccionados? Lee sus biografías y sus CV, mira en qué programas han participado y dónde han expuesto. No se trata de seguir el camino de otra, sino de recoger indicaciones y encontrar el tuyo. Y antes de presentarte a otro sitio, nuestra guía Las señales de alerta antes de presentarte te ayuda a descartar los programas dudosos.
Encontrar una residencia
En ArtConnect están reunidas las residencias de instituciones de todo el mundo, con los plazos y las condiciones a la vista.
Ver residenciasOtros recursos que te pueden resultar útiles:

De estudio, virtual, de investigación o en otro contexto: cuál encaja con tu obra.

Tasas sin contrapartida, instituciones inventadas, programas sin dirección: cómo comprobarlo.

Una documentación que aguanta cuando un jurado le dedica cuatro segundos.

Seis fuentes de ingresos: venta en línea, encargos, becas, residencias, financiación colectiva, patrocinio.